Ya que va de storydoing, empiezo proponiéndote un sencillo ejercicio.

Imagina que eres estudiante de una facultad universitaria y formas parte de una asociación de alumnos.

Cada semana publicáis noticias de interés para el resto de estudiantes en vuestra web y cuentas de redes sociales.

Un día recibís esta información:

“La decana Ana Rodríguez anunció hoy que todo el profesorado de la facultad viajará a Toledo el próximo jueves para asistir a una jornada sobre nuevos métodos de enseñanza. Entre los ponentes estarán el pedagogo Luis Cid, el filósofo Juan Antonio Ríos y la consejera de educación Isabel Serrano.”

Te han encargado que redactes el titular para esta noticia. ¿Qué titular vas a usar?

Hazlo. Coge boli y papel y escribe el titular.

Como mínimo piensa un posible titular… (sino, no habrá storydoing).

¿Ya lo tienes?

En la parte final del artículo comento la jugada.

Contar historias es esencial cuando comunicas, enseñas o das formaciones. Pero hay otra cosa esencial: hacer participar a los asistentes. En mayor o menor medida, pero hay que hacer que participen. Es una de las mejores formas de mantener su atención, ¡y de que aprendan!

Hay muchas formas de descubrir actividades y dinámicas participativas para tus charlas o formaciones. La primera, aquellas que tu has experimentado como participante. En un taller de marca personal al que asistí hace años, nos hicieron una actividad de presentaciones exprés que luego adapté y usé en alguno de mis cursos.

Ver dinámica participativa: «Presentaciones exprés» en Presentastico.com

La segunda forma de descubrir actividades es a través de libros y sitios webs especializados en la materia. Un par de ejemplos:

Otra forma es compartir con otros profesionales actividades que funcionan bien, ya sea en persona o a través de grupos de Telegram, redes sociales, etc. Puedes unirte al grupo Presentástico donde estamos más de cien personas interesadas en el storytelling, el storydoing y la comunicación eficaz.

Hoy quiero contarte una forma más de descubrir actividades para tus charlas o formaciones: a partir de historias. Es decir, del storytelling al storydoing.

Hay un libro de ensayo que en 2008 me marcó profundamente sobre cómo comunicar ideas con eficacia. Se trata de Made to Stick: Why Some Ideas Survive and Others Die de Chip Heath y Dan Heath. Está traducido como «Ideas que pegan«.

Libro "Made to Stick" del que saqué actividades para cursos y charlas (storydoing)

Es un libro que detalla seis principios para que las ideas se entiendan, se recuerden y se propaguen con facilidad. ¿Adivinas uno de esos principios? Las historias, ¡cómo no!

El libro está repleto de historias que ilustran los conceptos del libro, así como referencias a estudios científicos. A partir de dos historias de este gran libro saqué dos actividades que he hecho muchas veces en charlas y formaciones.

Una actividad surgió a partir de un experimento científico que hizo la psicóloga Elizabeth Newton en su doctorado el año 1990 para demostrar la maldición del conocimiento (cuanto más sabes, peor te explicas). Se hicieron parejas donde una persona repiqueteaba el ritmo de canciones conocidas y la otra debía adivinarlas. Solo acertaron el 2’5% de las canciones. En varias charlas, he repiqueteado el ritmo de canciones populares y el porcentaje de aciertos se asemeja bastante.

Ver fragmento de charla donde repiqueteo un par de canciones en una charla

Por cierto, hice este experimento en un curso online que impartí sobre comunicación eficaz en el aula y los asistentes no escucharon bien el ritmo. Esto es porque la herramienta Zoom filtra golpes para evitar enviar ruido a la audiencia. Mejor grabarlo antes en un audio y reproducirlo que repiquetear el ritmo en la mesa o golpeando el micro.

En un curso hice una versión extendida de este experimento. Repartí papeles con diez canciones populares y se hicieron parejas. Tenían que esparcirse por la sala y los que tenían la lista tenían que repiquetear el ritmo de cada canción y los demás adivinarla. Acertaron muy pocas canciones. Después de esta dinámica, les conté el concepto de maldición del conocimiento y cómo impide que los demás comprendan lo que comunicamos cuando sabemos demasiado.

La otra actividad la adapté de otra historia que cuentan en «Ideas que pegan«. La escritora y guionista Nora Ephron hizo una asignatura de periodismo en el instituto y el primer día el profesor les planteó un ejercicio como el que te he he propuesto al inicio de este mensaje.

Los alumnos escribieron sus titulares y eran cosas del estilo:

  • El profesorado se renueva en Toledo.
  • Conferencia sobre nuevas metodologías en el aula para profesorado de la universidad
  • etc. (todos titulares muy convencionales).

El profesor, después de leer todos los titulares dijo cuál era el mejor titular:

«El próximo jueves no habrá clase».

Esta actividad la uso en cursos de comunicación eficaz y presentaciones para hacer ver a la gente que tienen que hacer un cambio de chip y tener en todo momento en cuenta el público al que se dirigen.

A partir de ahora, fíjate en las historias que descubres y plantéate si puedes adaptarlas para hacer una actividad o dinámica participativa en tus charlas o cursos. La gente no quiere escuchar de forma pasiva, por muy inspirador que sea tu storytelling. Hoy también quieren participar. Usa el storytelling, pero usa también el storydoing. Haz que vivan una historia que les marque, que desmonte sus creencias, que tengan una revelación y que luego puedan contar.

Si quieres aprender más sobre cómo usar el storytelling para comunicar y enseñar mejor, apúntate gratis a Storytrainers, una lista de correo semanal para aprender recursos, técnicas y consejos para contar mejores historias. Haz clic en el siguiente enlace para suscribirte:

Sí, quiero mejorar mi storytelling

Que las historias te acompañen.

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Formador, divulgador y podcaster. Enseño a comunicar ideas de forma eficaz, entretenida e inspiradora. ¿Te ayudo en tu siguiente aventura comunicativa? Contacta conmigo.